La competición Crousety Fishing by Rodhouse
El Crouesty Fishing adquirió otra dimensión este año en su 2.ª edición al duplicar el número de participantes. Con tal motivo, Rodhouse inscribió dos equipos que simplemente ocuparon los dos escalones más altos del podio. Si bien se trataba de locales que conocen muy bien la zona, es interesante notar que los planteamientos que llevaron a ambos equipos a este rendimiento fueron bastante distintos.

Equipos locales
No se alcanza el éxito en una competición por casualidad, y se requiere un buen conocimiento del escenario de pesca. Como ocurre con muchos equipos, los inscriptos por Rodhouse en el Crouesty Fishing estaban formados por locales que faenan en la zona más o menos regularmente desde hace muchos años y están acostumbrados a la competición.
Morgan, Mickaël y Fred componen el equipo Rodhouse 2, vencedor de la edición, y los subcampeones, Rodhouse 1, estuvieron representados por Bruno, Marvin y Thierry.
Una buena preparación
Conocer la zona no basta; también es muy importante preparar la competición en los días y semanas precedentes para entender la ubicación de las lubinas y, de ser posible, sus preferencias alimentarias y las presentaciones de señuelos más eficaces.
Lo especial de las competiciones es que a menudo se pueden encontrar varios patrones distintos al mismo tiempo en el mismo sector. Recordemos que un patrón es la combinación de una tipología de puntos de pesca, una variedad de señuelos y una presentación/animación; por tanto, pueden existir distintas combinaciones eficaces, así como otras inoperantes pese a la presencia de peces.
El equipo Rodhouse 2 llevaba ventaja en este aspecto, habiendo “pré-fished” regularmente durante un mes y sabiendo con claridad dónde estaban las lubinas y, sobre todo, dónde no lo estaban: en la zona 1 alrededor de Hoëdic y en la zona 2 alrededor de la Teignouse. El otro equipo, por su parte, carecía de tiempo para multiplicar las salidas de reconocimiento, pero también había localizado concentraciones de lubinas en ambas zonas citadas.
El error común de ambos equipos fue no haber puesto un pie en el Golfo esta temporada…
La constatación fue idéntica en cuanto a concentraciones de peces: el paso por las Sœurs fue lo más productivo en los días previos a la competición; aunque el tercer clasificado, los Dodus, obtuvo una buena pesca en el sur de Hoëdic. Cabe señalar que los dos equipos no se cruzaron en ningún punto durante la jornada, uno se moviendo más al norte y el otro al sur.
No obstante —y este punto es interesante y condicionó la elección de los señuelos y el enfoque de ambos equipos para la competición—, los patrones identificados variaban, aunque fueran igualmente eficaces.

Diferentes enfoques en las islas
Mientras que el equipo Rodhouse había encontrado claramente una pesca eficaz con señuelos pequeños de tipo “finesse”, azules y planeadores, los ganadores rindieron mucho mejor con una presentación lineal en la columna de agua usando el Crazy Paddle Tail 150 Kaki y el Black Minnow 120 de 25 g.
En esta primera jornada de competición, surgen dos hechos interesantes :
- En primer lugar, el enfoque lineal con señuelos de tamaño medio fue menos restrictivo y permitió capturar peces de todas las tallas, mientras que en el primer caso la media seguía siendo bastante baja. Sin embargo, a lo largo del día, manteniendo la misma presentación pero con señuelos más grandes y en exactamente los mismos spots, se realizaron capturas mucho mayores.
- En segundo lugar, la pesca lineal con señuelos pequeños que había probado el equipo Rodhouse 1 resultó inoperante. Al parecer, el tamaño del señuelo fue determinante para atraer a las lubinas en la columna de agua.
Finalmente, también muy interesante, ambos equipos establecieron que pescar detrás del barco con un ligero ángulo respecto a la deriva provocaba más picadas.

Una estrategia idéntica el domingo
Ambos equipos adolecían de una grave falta de preparación e información para afrontar con confianza esta segunda manga, pero sabían que encontrarían lubinas activas en la “décharge” del Golfo, dadas las bajas mareas. Si bien el objetivo sigue siendo lograr una doble cuota, la ambición compartida era capturar peces grandes y, a diferencia de muchos equipos, ambos optaron al inicio y al final de la manga por zonas apartadas, estructuras rocosas profundas o bordes de playa, con la esperanza de enganchar lubinas no perturbadas… Al no dar siempre sus frutos las apuestas arriesgadas, compartieron sus derivas con el vivero vacío en las fuertes corrientes a la salida del Golfo.
De nuevo, se detectó un patrón idéntico, a saber: pesca de raspado ligero con señuelos pequeños y más bien llamativos (amarillo o rosa) en dirección de la deriva.
Sus selecciones de señuelos
Para el equipo Rodhouse 2, la mayor parte de la pesca se realizó con Crazy Paddle Tail 150 Kaki lastrado a 20 y 30 g, Black Minnow 120 a 25 g y Blaster Shad 100.
El equipo Rodhouse 1, por su parte, había optado por pintails azules (Shad Impact) y señuelos de finesse con cola bifurcada (Zoom Fluke) lastrados entre 7 y 10 g para planear sobre el fondo, Nitros Shad 90 y, para seleccionar los peces grandes, el Crazy Eel 180 de 20 g y el Black Minnow 140 de 20 y 40 g demostraron ser los más eficaces.

Los blanks utilizados
Como era de esperar, los setups de ambos equipos son prácticamente idénticos e incluyen elementos imprescindibles para la pesca de lubina.
Blanks de Rodbuilder’s Républic, por supuesto, especialmente los Statement 766 y 724. Pero también blanks de North Fork Composite, concretamente los 705, 706 y 807 HM, así como el SJ 804 Delta.
Finalmente, un blank Phenix K2 764 completó la selección.
Para explotarlos a la perfección, ambos equipos optaron por trenzado Prodigy en PE1 y PE1.2, así como por fluorocarbono Neox de Seaguar en calibres que van de 23,5 a 32/100.

























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